UN ÁNGEL LLAMADO IBIS


Hoy nos embarga el dolor y la tristeza por la partida de IBIS CABEZA MORA, a quien conocí hace aproximadamente 16 años en el Hospital Bocagrande, cuando realizaba mis prácticas profesionales en mí condición de estudiante de Psicología de la Universidad San Buenaventura.

Día tras día hacía mi recorrido matutino, en el Hospital, aún sin saber con cuáles pacientes desarrollaría mí trabajo, que equivalía a mi nota obligatoria para graduarme. Apoyé el Departamento de Servicio al Cliente y ofrecí apoyo psicológico a todos los pacientes que lo necesitara.

Esa mañana, llegué a la habitación 316, y encontré 3 jóvenes diagnosticados con cáncer. Me impactó ver las condiciones físicas del joven que se encontraba en la primera camilla; con el corazón quebrado dialogué con él y me informó que tenía Cáncer. Esto para mí no podía ser posible. Me acerqué al último de los jóvenes, se trataba de Marlon Cruz y ahí a su lado se encontraba sentada su madre, una sembradora de sueños e ilusiones, Ibis Cabeza, ella me contó la historia de su amado hijo. Un niño deportista promesa del beisbol profesional, pero que su sueño de pertenecer a las grandes ligas, fue truncado por la Leucemia.

También Ibis, me informó de los padecimientos de los padres de los niños que venían remitidos de otros lugares, sin familias ni conocidos en esta ciudad, por lo tanto, no tenían un lugar donde reposar, ni dinero para atender sus necesidades y muchos recogían limosnas en los pasillos para irse de regreso a casa para que su hijo fuera tratado por un curandero, o esperar la hora de la partida, situación que más tarde viví al lado de estos padres.

Fue esa mañana, cuando ese Ángel llamado IBIS, sembró en tierra fértil, la semilla de la esperanza y dio a luz a “Esperanza de Vida”, esta Fundación, que IBIS y 11 padres más, a mi lado, forjamos, y aramos día a día, para que se convirtiera en una gran Madre de Brazos abiertos donde pudieran soñar por un mañana todos los niños y jóvenes con Cáncer y enfermedades Hematológicas de nuestro caribe colombiano.

Juntos, hicimos actividades, con el apoyo del Hospital Bocagrande, para recoger fondos y cubrir las necesidades de los niños y sus padres.

IBIS, le libró la batalla al cáncer de su amado hijo y se convirtió en esa luz que solo tienen los ángeles de DIOS, para todos los papás, para que no se rindieran y lucharan sin cesar, tal como ella lo hizo con su hijo.

Libramos duras batallas contra situaciones que amenazaban con destruir esta gran obra, pero tal como lo hace una madre, y como Ibis y los demás padres lo hicieron con sus hijos, luchamos hasta el final.

 IBIS, hoy te agradezco en nombre de cada uno de los niños, jóvenes y padres y en el mío propio por esa piedra angular sobre la cual hoy yace esta gran Institución.

GRACIAS ETERNAMENTE

Atte. Nacira Villadiego Ulloa

Directora Fundevida

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